Qiosk es un periódico digital que funciona de forma automática. Conviene que sepas exactamente qué significa eso antes de leernos.
Qiosk no destapa: Qiosk ordena. No hacemos investigación con fuentes propias. Hacemos contexto, cronología, archivo y comparación de coberturas a partir de lo que publican otros medios, siempre citados y enlazados.
Leemos los canales RSS públicos de unas cuarenta fuentes: medios, y también fuentes primarias como el Banco de España, el Banco Central Europeo o La Moncloa. Nunca hacemos scraping ni copiamos texto de nadie.
Cuando varias fuentes cuentan lo mismo, el sistema las agrupa y puntúa la noticia según señales objetivas: cuántos medios la cubren, con qué rapidez se suman y qué fiabilidad tienen. Esa puntuación es la que decide qué se escribe. No la elige nadie a mano.
Ningún dato que aparezca en un solo medio llega a publicarse. Si algo lo cuenta un único sitio, para Qiosk no existe todavía.
La redacción la hace un modelo de lenguaje a partir del material de esas fuentes, siguiendo un formato fijo. Después, un modelo distinto revisa el borrador afirmación por afirmación contra las fuentes originales: lo que no está respaldado se elimina, y si falla más de un tercio del texto, la pieza no se publica.
Las frases entrecomilladas se comprueban una a una contra el texto de las fuentes, de forma automática y sin preguntarle al modelo. En Política, una cita que no aparezca literal en alguna fuente tumba la pieza entera.
Usamos fotografías con licencia libre, principalmente de Wikimedia Commons y de salas de prensa oficiales, siempre con su crédito visible. Nunca generamos con IA la imagen de una persona real ni la escena de un suceso real. Si alguna vez una imagen está generada, lo dice debajo de la propia imagen.
Los puntos que verás junto a cada titular, del 1 al 5, miden cuánta relevancia tiene la noticia según su cobertura. No indican si algo es bueno o malo, ni hacia dónde va ningún precio.
Como máximo dos anuncios por artículo: uno tras el tercer párrafo y otro al final. Estáticos, nunca vídeo, nunca flotantes, nunca encima del texto. Ese límite está escrito en el código de la plantilla, no en un panel de configuración que alguien pueda subir un día.
Contamos las visitas nosotros mismos, en nuestro servidor, guardando solo un código irreversible. No usamos Google Analytics ni ningún rastreador de terceros, y por eso tampoco te hacemos aceptar un aviso de cookies para leer.
Un sistema automático se equivoca, y cuando lo haga queremos saberlo. Escríbenos: corregimos el dato y dejamos constancia de la corrección al pie del artículo, con su fecha.